Celebracion XXV Aniversario mes de Junio

Celebracion XXV Aniversario mes de Junio

Un mes más, aquí estamos puntuales a nuestra cita, para seguir disfrutando y agradeciendo todos juntos este XXV aniversario de la Beatificación de nuestra M. Fundadora Os mandamos la celebración del mes de Junio, como siempre lo importante  es orar y celebrar unidos, con el mismo tema que nos orienta. Los detalles los podéis cambiar, adaptar los materiales lo que veáis que os puede ayudar. Este mes damos especialmente las gracias a nuestras hermanas y hermanos de Perú. Para que os alegréis con nosotros os comunicamos que ya tenemos más de cien participaciones en los diversos concursos. hay pequeños relatos, dibujos y canciones, de todas las categorías. Las más escasas son las aportaciones de adultos… ¡animaos y animad a los que puedan hacerlo!Muchas graciasComo otros meses, si hacéis algo especial o nos queréis mandar fotos o noticias de vuestra forma de celebrar o algo significativo de la vida de vuestro grupo o comunidad de referencia, mandádnoslo y lo publicaremos en Telegram. Feliz celebracion a todos. Un fuerte abrazo de todo el equipo del Secretariado de la Familia Carismática. 
Vilma, Maria Ester, Maria dos Prazeres, Isabel, Miriam, Javi y Guadalupe

CON FRANCISCO Y MARIA ANA ALABAMOS AL CREADOR

En este mes de junio, queremos recordar el XXV ANIVERSARIO DE LA BEATIFICACION DE MARIA ANA sintiéndonos familia de todas las criaturas, al sentirnos hijos e hijas de Dios Padre y Creador de todo y de todos.

Fue en el mes de junio de 2015, cuando el Papa Francisco nos regaló la encíclica “Laudato Si” En toda la Encíclica subyace una certeza, que todo está relacionado, y que el auténtico cuidado de nuestra propia vida y de nuestras relaciones con la naturaleza es inseparable de la fraternidad, la justicia y la fidelidad a los demás. (No. 70).

Esta enciclica desde el principio ha resonado y sigue resonando en nosotros, parte de la familia franciscana, de una forma especial. Escuchar el título ya nos recuerda a San Francisco, y nada más empezar a leerla encontramos:  

 “Francisco de Asís era un místico y un peregrino que vivía con simplicidad y en una maravillosa armonía con Dios, con los otros, con la naturaleza y consigo mismo. En él se advierte hasta qué punto son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior.

Cada vez que él miraba el sol, la luna o los más pequeños animales, su reacción era cantar, incorporando en su alabanza a las demás criaturas. Él entraba en comunicación con todo lo creado, y hasta predicaba a las flores «invitándolas a alabar al Señor, como si gozaran del don de la razón»… Para él cualquier criatura era una hermana, unida a él con lazos de cariño. Por eso se sentía llamado a cuidar todo lo que existe. Su discípulo san Buenaventura decía de él que, «lleno de la mayor ternura al considerar el origen común de todas las cosas, daba a todas las criaturas, por más despreciables que parecieran, el dulce nombre de hermanas»… (LS 11-12).

Como María Ana, nosotros también queremos ser franciscanos y nos unimos a Francisco en este sentimiento de hermandad universal. 

Podemos ver y escuchar uno de estos videos, u otro que nos parezca adecuado,  para iniciar nuestra oración:

ESCUCHAMOS TU PALABRA

En el evangelio encontramos muchas imágenes de la naturaleza, de las criaturas… hoy vamos a escuchar a Jesús hablándonos de buscar solo lo esencial en la vida, ser pobres y libres, poniéndonos como ejemplo a las flores y las aves. ¡Qué bien supieron Francisco y María Ana confiar así en el Padre y ser libres!

Escuchamos y acogemos este texto evangélico: Mateo 6:24–33

“Por eso os digo: No os inquietéis por vuestra vida, pensando qué vais a comer, ni por vuestro cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale acaso más la vida que la comida y el cuerpo más que el vestido?

Mirad los pájaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros, y sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros acaso más que ellos?

¿Quién de vosotros, por mucho que se preocupe, puede añadir un solo instante al tiempo de su vida?

¿Y por qué os inquietáis por el vestido? Mirad los lirios del campo, cómo crecen no se fatigan ni hilan.

Yo os aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos.

Si Dios viste así la hierba de los campos, que hoy existe y mañana será echada al fuego, ¡cuánto más hará por vosotros, hombres de poca fe!

Dejamos unos momentos de silencio y podemos escuchar una de las antífonas que María Ana solía repetir en oración:

https://noviciadoiberica.wixsite.com/oramosconanamogas/antifonas

RECORDAMOS…

Podríamos recordar esos contactos de María Ana con la naturaleza, donde encontraba descanso y espacio privilegiado para el encuentro con Dios… pero este mes queremos recordar a Francisco y uno de sus textos más queridos y bellos: El cántico de las criaturas. Podemos escucharlo, recitarlo o ver el video del mismo, el de este enlace u otro que encontréis y os parezca mejor:

Altísimo y omnipotente buen Señor,
tuyas son las alabanzas,
la gloria y el honor y toda bendición.

A ti solo, Altísimo, te convienen
y ningún hombre es digno de nombrarte.

Alabado seas, mi Señor,
en todas tus criaturas,
especialmente en el Señor hermano sol,
por quien nos das el día y nos iluminas.

Y es bello y radiante con gran esplendor,
de ti, Altísimo, lleva significación.

Alabado seas, mi Señor,
por la hermana luna y las estrellas,
en el cielo las formaste claras y preciosas y bellas.

Alabado seas, mi Señor, por el hermano viento
y por el aire y la nube y el cielo sereno y todo tiempo,
por todos ellos a tus criaturas das sustento.

Alabado seas, mi Señor, por el hermano fuego,
por el cual iluminas la noche,
y es bello y alegre y vigoroso y fuerte.

Alabado seas, mi Señor,
por la hermana nuestra madre tierra,
la cual nos sostiene y gobierna
y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas.

Alabado seas, mi Señor,
por aquellos que perdonan por tu amor,
y sufren enfermedad y tribulación;
bienaventurados los que las sufran en paz,

porque de ti, Altísimo, coronados serán.
Alabado seas, mi Señor,
por nuestra hermana muerte corporal,
de la cual ningún hombre viviente puede escapar.

Ay de aquellos que mueran
en pecado mortal.

Bienaventurados a los que encontrará
en tu santísima voluntad
porque la muerte segunda no les hará mal.

Alaben y bendigan a mi Señor
y denle gracias y sírvanle con gran humildad.

Lo escuchamos atentamente y reflexionamos. ¿Qué imagen nos impresiona más? ¿Admiramos a Dios en sus criaturas? ¿Cómo las valoramos? ¿Cómo valoramos nosotros estas realidades? ¿Nos preocupa el este estado de deterioro de la naturaleza que estamos viviendo frente a lo que canta Francisco? ¿Qué estamos haciendo para cuidar la madre tierra, el hermano aire o viento, la hermana agua…?  ¿Nos sentimos comprometidos con la tierra y con los hermanos más pobres?

Fijándonos en las ultimas estrofas, ¿somos de los que perdonan, de los que sufren en paz cuando llega el dolor o la enfermedad propios o de los que amamos?…

Ejemplo de estas actitudes fueron Francisco y María Ana, por ello pudieron vivir como hermanos de todo y de todos.

Este aspecto también lo queremos encontrar en nuestro recuerdo de la Beatificación. Este mes el testimonio nos viene de Perú, de la hermana Evangelina Laurente García y de Cristina María Ochoa Rojas, laica, directora del colegio Santa Isabel de Hungría de Lima. Lo encontrareis en el siguiente enlace:

REAVIVAMOS Y RESPONDEMOS AL DON RECIBIDO

Como familia carismática hoy queremos reavivar nuestro compromiso con la creación, con la sostenibilidad. Queremos cuidar esta casa común, que es el hogar de todos, que nos hermana, nos sostiene y nos nutre.  Queremos descubrir las situaciones que están deteriorando el plan de Dios sobre la “madre tierra” y sobre todos sus hijos, especialmente los más débiles y necesitados.

Pedimos al Señor, por mediación de María Ana que nos ayude a escuchar el grito de la tierra y de todas sus criaturas, el grito de los pobres, de los que ven su vida amenazada porque el excesivo consumo les ha arrebatado los recursos de los que vivían… el grito de los campos arrasados, de los océanos llenos de basura, de las especies en extinción.

Un puñado de tierra

Colocamos en un lugar visible un recipiente con tierra, la tierra de nuestro pueblo, de nuestro entorno… la que nos sostiene y rige, la que nos da frutos para el alimento de todos, que luego quedan acaparados solo en unos pocos…

La colocamos como signo de nuestro compromiso con ella. Si la celebración es presencial, cada persona puede llevar un puñado de tierra y mezclarlas todas…

Escuchamos esta canción que nos puede ayudar a tomar conciencia:

Canción de la Tierra de Michael Jackson:

Después de escucharla dejamos unos momentos de silencio y reflexionamos, ¿qué imagen o frase me ha impresionado más? ¿Qué me siento comprometido a hacer para responder a este grito de la tierra y de los pobres?

Y seguidamente abrimos un tiempo para participar espontáneamente:

  • Haciendo resonancia, repitiendo alguna frase de las escuchadas hasta aquí.
  • Expresando el compromiso que estamos dispuestos a asumir, como franciscanos. Personalmente y como familia.
  • Pidiendo al Señor que nos ayude a….

Terminadas las intervenciones espontaneas, nos unimos todos rezando la oración final de todos los meses.

ORACION FINAL

Rezamos juntos esta oracion que os invitamos a rezar cada día hasta el 6 de octubre

Padre nuestro, Señor de la vida,

Hoy como ayer, acudimos a ti

como familia comprometida con el legado de María Ana.

Queremos seguir haciendo camino de encuentro en la fe,

compartiendo la esperanza de paz, bien y justicia para todos

y siendo en cada lugar, misioneros de un amor sin fronteras.

Te lo pedimos por mediación de la Beata Maria Ana,

madre y maestra de caridad verdadera. Amén


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