Archivo del Autor: admin


Celebracion XXV Aniversario mes de Julio

LOADO SEAS MI SEÑOR POR LA “HERMANA MUERTE”

¡3 de julio! ¿Quién no recuerda y une esta fecha a la muerte de María Ana? En muchos lugares era el día de su fiesta hasta que con la Beatificación pasó a celebrarse el 6 de octubre. Pero este día seguimos recordando y celebrando con cariño su muerte y su vida. Su vida terrena entre nosotros y su vida plena junto a Dios para siempre.

Nuestra celebración de este mes, recordando el XXV ANIVERSARIO DE LA BEATIFICACIÓN gira en torno a la vida, la de María Ana y la de cuantos formamos su familia carismática.

En estos últimos meses que estamos viviendo hemos sentido de forma muy dura a veces, como la vida está amenazada. Amenazada para todos por un virus desconocido al que apenas sabemos hacer frente. Amenazada para muchos por la falta de alimento, de casa adecuada, de trabajo digno, de condiciones sanitarias justas… 

Sintiéndonos en familia, unidos, damos gracias al Dios de la vida, que nos hace vivir para Él y  morir para estar siempre con Él.

ESCUCHAMOS TU PALABRA

Una de las afirmaciones de nuestra fe, sin duda importante es esta que recitamos con frecuencia: “Creo en la resurrección de los muertos y en la vida eterna” ¿De verdad lo creemos y se nota en nuestra forma de vivir y de enfrentarnos a la muerte? ¿Cómo reaccionamos ante la posibilidad de la propia muerte y la de nuestros seres queridos?

Creer que Jesús, muerto y resucitado, vive y camina a nuestro lado, creer que nuestra vida durará para siempre, ¿qué sentimientos y actitudes despierta en nosotros?

Esta verdad, última razón del cristianismo, también se la plantearon los primeros cristianos. Vamos a escuchar algunas de las ideas que San Pablo repite a las comunidades a las que escribe para afianzar su fe: (Podéis elegir una de estas dos lecturas)

“Si nuestro mensaje es que Cristo ha resucitado, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que los muertos no resucitan?

Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó.

 Y si Cristo no resucitó, el mensaje que predicamos no sirve de nada, ni tampoco sirve de nada la fe que tenéis.

Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron.

Si nuestra esperanza en Cristo solamente se refiere a esta vida, somos los más desdichados de todos los seres humanos.

Pero lo cierto es que Cristo ha resucitado.  El esel primero en resucitar, como garantía de los que murieron. Después, en el momento en que Cristo vuelva, los que le pertenecen. (I Cor 15, 12-22)

 “Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos.

Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven. (Rom 14, 8-10)

Momentos de silencio para acoger la Palabra de Dios y responder desde el corazón

Podemos terminar este momento escuchando una de las antífonas que María Ana solía repetir en oración:

https://noviciadoiberica.wixsite.com/oramosconanamogas/antifonas

RECORDAMOS…

Dicen nuestros mayores que las personas suelen morir como han vivido. Si miramos a Francisco y María Ana constatamos que así es.

Francisco muere en la Porciúncula, desnudo sobre la tierra, en paz y alegre, rodeado de sus hermanos. En paz con todos los hermanos a los que pide perdón, en paz porque logra llegar al final de su vida como un hombre pobre, sin nada más que el ansia ardiente de unirse con su Señor, de quien siempre ha sido fiel caballero.

Y muere alegre, llamando hermana a la muerte. Goza de su presencia porque es la puerta que le va a llevar a unirse con su Señor:

Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana la muerte corporal,
de la cual ningún hombre viviente puede escapar.

Ay de aquellos que mueran en pecado mortal.

Bienaventurados  los que encuentre en tu santísima voluntad
porque la muerte segunda no les hará mal.

María Ana muere en Fuencarral, rodeada de sus hermanas y de las niñas del colegio. En paz, alegre y confiando en que su obra, por ser de Dios, seguirá adelante. También pide perdón a sus hermanas y se declara pobre, dejando incluso el pobre hábito que lleva a una hermana. Alegre al ver a su alrededor a las hermanas que han iniciado con ella la obra que el Señor les encomendó. Son dos las palabras que les dirige a ellas en esos momentos y hoy a nosotros:

+ La primera, repitiendo las de Jesús, las que conocemos como su testamento:

“Amaos unas a otras como yo os he amado, sufríos como yo os he sufrido. Caridad, caridad verdadera, amor y sacrificio”

+ La segunda, una palabra de bendición, tan parecida a la bendición de Francisco:

“El Señor os bendiga y os guarde. Os muestre su rostro y tenga de vosotras y de mi misericordia. Convierta su rostro y os de paz, a vosotras hermanas e hijas mías y a todos los que han de venir y permanecer en nuestro Instituto y compañía, así presentes como futuros y que hasta el fin perseveraren, bajo la protección de la Divina Pastora. Amén”

A la luz de la muerte y las palabras de Francisco y María Ana, ¿qué surge en nosotros? ¿Cómo nos sentimos llamados y llamadas a vivir?

La beatificación de María Ana es la palabra definitiva de la Iglesia sobre su modo de vivir la fe y la caridad al servicio de los hermanos. Es proclamar la ejemplaridad de su vida y de su muerte. Vamos a escuchar lo que este hecho de la beatificación  significó para Alicia Querales, hermana FMMDP y para Inés Moya, educadora de nuestro colegio de Barquisimeto. Lo encontrareis en el siguiente enlace:

REAVIVAMOS Y RESPONDEMOS AL DON RECIBIDO

Nos ha llegado por diversas crónicas que, cuando el pueblo de Fuencarral se entera de la muerte de María Ana, exclama al unísono: ¡Ha muerto la madre santa! Y acude al colegio para orar ante su cuerpo y pedirle que les siga cuidando y protegiendo como una madre.

Nosotros, su familia hoy, queremos aprender a vivir como ella y a seguir su legado. El pueblo valora cómo la M. María Ana se ha preocupado de ellos, ha estado atenta a sus necesidades, ha compartido con ellos lo poco que tenía, les ha enseñado a amar a Dios, a acudir a la Divina Pastora…

Eso es lo que hoy, los pueblos que nos rodean, en los que vivimos, valorarán también en nosotros, sus hijos e hijas. Por ello son las actitudes que queremos reavivar en nosotros al recordar un mes más su beatificación. Ser “madres” y ser “santos”… no es solo ni principalmente una tarea nuestra, es ante todo un don de Dios. Se lo pedimos al presentarle estos símbolos

PAN o el alimento más básico en cada país.

Cada uno de los participantes llevamos a la celebración un trozo de pan, o un pan entero… significa, no solo el alimento básico, sino todo aquello material, que es fundamental, esencial en nuestra vida y en la de aquellos que nos rodean.

Pedimos al Señor que nos dé un corazón grande y generoso como el de María Ana, para compartir lo poco o lo mucho que tenemos. Para dar “hasta que no tengamos” como ella hacía y decía. Y pidamos también una mirada atenta a las necesidades de los hermanos, para descubrirlos, para comprometernos con ellos y sostener la vida de los que la ven amenazada. 

Todos: Danos Señor un corazón atento y generoso

AGUA

El agua es signo de vida, de alegría, de riqueza… sin agua morimos, se secan los campos, se deteriora todo. Conservar el agua, no derrocharla, compartirla, es imprescindible para la vida de todos.

Pidamos al Señor que nos ayude a cuidar y compartir el agua de la alegría, del cariño, del cuidado, de la misericordia, del perdón, de la amistad… Que a nadie le falte nuestra agua, la que hemos recibido gratis, la que cuidamos con esfuerzo…

Todos: Danos Señor un corazón atento y generoso

ARCO IRIS

Los colores del arco iris tienen un significado bíblico. En el Antiguo Testamento se le nombra como el arco de la alianza. Es el signo de la alianza de Dios con la humanidad y con el conjunto de la creación (Gn.9,8-15)

Queremos presentarlo recordando a María Ana, su entrega, su fidelidad, su decisión constante….después de cada tormenta aparece en el firmamento el arco iris… anunciando un nuevo tiempo a la diversidad de culturas, religiones, personas……tiempo de paz, de esperanza, de fe activa, de estabilidad y de vida es la manifestación de Dios a su pueblo, es su presencia constante y permanente en el camino evangelizador y en la proyección del carisma.

ORACION FINAL

Rezamos juntos esta oracion que os invitamos a rezar cada día hasta el 6 de octubre

Padre nuestro, Señor de la vida,

Hoy como ayer, acudimos a ti

como familia comprometida con el legado de María Ana.

Queremos seguir haciendo camino de encuentro en la fe,

compartiendo la esperanza de paz, bien y justicia para todos

y siendo en cada lugar, misioneros de un amor sin fronteras.

Te lo pedimos por mediación de la Beata Maria Ana,

madre y maestra de caridad verdadera. Amén


Celebracion XXV Aniversario mes de Junio

Un mes más, aquí estamos puntuales a nuestra cita, para seguir disfrutando y agradeciendo todos juntos este XXV aniversario de la Beatificación de nuestra M. Fundadora Os mandamos la celebración del mes de Junio, como siempre lo importante  es orar y celebrar unidos, con el mismo tema que nos orienta. Los detalles los podéis cambiar, adaptar los materiales lo que veáis que os puede ayudar. Este mes damos especialmente las gracias a nuestras hermanas y hermanos de Perú. Para que os alegréis con nosotros os comunicamos que ya tenemos más de cien participaciones en los diversos concursos. hay pequeños relatos, dibujos y canciones, de todas las categorías. Las más escasas son las aportaciones de adultos… ¡animaos y animad a los que puedan hacerlo!Muchas graciasComo otros meses, si hacéis algo especial o nos queréis mandar fotos o noticias de vuestra forma de celebrar o algo significativo de la vida de vuestro grupo o comunidad de referencia, mandádnoslo y lo publicaremos en Telegram. Feliz celebracion a todos. Un fuerte abrazo de todo el equipo del Secretariado de la Familia Carismática. 
Vilma, Maria Ester, Maria dos Prazeres, Isabel, Miriam, Javi y Guadalupe

CON FRANCISCO Y MARIA ANA ALABAMOS AL CREADOR

En este mes de junio, queremos recordar el XXV ANIVERSARIO DE LA BEATIFICACION DE MARIA ANA sintiéndonos familia de todas las criaturas, al sentirnos hijos e hijas de Dios Padre y Creador de todo y de todos.

Fue en el mes de junio de 2015, cuando el Papa Francisco nos regaló la encíclica “Laudato Si” En toda la Encíclica subyace una certeza, que todo está relacionado, y que el auténtico cuidado de nuestra propia vida y de nuestras relaciones con la naturaleza es inseparable de la fraternidad, la justicia y la fidelidad a los demás. (No. 70).

Esta enciclica desde el principio ha resonado y sigue resonando en nosotros, parte de la familia franciscana, de una forma especial. Escuchar el título ya nos recuerda a San Francisco, y nada más empezar a leerla encontramos:  

 “Francisco de Asís era un místico y un peregrino que vivía con simplicidad y en una maravillosa armonía con Dios, con los otros, con la naturaleza y consigo mismo. En él se advierte hasta qué punto son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior.

Cada vez que él miraba el sol, la luna o los más pequeños animales, su reacción era cantar, incorporando en su alabanza a las demás criaturas. Él entraba en comunicación con todo lo creado, y hasta predicaba a las flores «invitándolas a alabar al Señor, como si gozaran del don de la razón»… Para él cualquier criatura era una hermana, unida a él con lazos de cariño. Por eso se sentía llamado a cuidar todo lo que existe. Su discípulo san Buenaventura decía de él que, «lleno de la mayor ternura al considerar el origen común de todas las cosas, daba a todas las criaturas, por más despreciables que parecieran, el dulce nombre de hermanas»… (LS 11-12).

Como María Ana, nosotros también queremos ser franciscanos y nos unimos a Francisco en este sentimiento de hermandad universal. 

Podemos ver y escuchar uno de estos videos, u otro que nos parezca adecuado,  para iniciar nuestra oración:

ESCUCHAMOS TU PALABRA

En el evangelio encontramos muchas imágenes de la naturaleza, de las criaturas… hoy vamos a escuchar a Jesús hablándonos de buscar solo lo esencial en la vida, ser pobres y libres, poniéndonos como ejemplo a las flores y las aves. ¡Qué bien supieron Francisco y María Ana confiar así en el Padre y ser libres!

Escuchamos y acogemos este texto evangélico: Mateo 6:24–33

“Por eso os digo: No os inquietéis por vuestra vida, pensando qué vais a comer, ni por vuestro cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale acaso más la vida que la comida y el cuerpo más que el vestido?

Mirad los pájaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros, y sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros acaso más que ellos?

¿Quién de vosotros, por mucho que se preocupe, puede añadir un solo instante al tiempo de su vida?

¿Y por qué os inquietáis por el vestido? Mirad los lirios del campo, cómo crecen no se fatigan ni hilan.

Yo os aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos.

Si Dios viste así la hierba de los campos, que hoy existe y mañana será echada al fuego, ¡cuánto más hará por vosotros, hombres de poca fe!

Dejamos unos momentos de silencio y podemos escuchar una de las antífonas que María Ana solía repetir en oración:

https://noviciadoiberica.wixsite.com/oramosconanamogas/antifonas

RECORDAMOS…

Podríamos recordar esos contactos de María Ana con la naturaleza, donde encontraba descanso y espacio privilegiado para el encuentro con Dios… pero este mes queremos recordar a Francisco y uno de sus textos más queridos y bellos: El cántico de las criaturas. Podemos escucharlo, recitarlo o ver el video del mismo, el de este enlace u otro que encontréis y os parezca mejor:

Altísimo y omnipotente buen Señor,
tuyas son las alabanzas,
la gloria y el honor y toda bendición.

A ti solo, Altísimo, te convienen
y ningún hombre es digno de nombrarte.

Alabado seas, mi Señor,
en todas tus criaturas,
especialmente en el Señor hermano sol,
por quien nos das el día y nos iluminas.

Y es bello y radiante con gran esplendor,
de ti, Altísimo, lleva significación.

Alabado seas, mi Señor,
por la hermana luna y las estrellas,
en el cielo las formaste claras y preciosas y bellas.

Alabado seas, mi Señor, por el hermano viento
y por el aire y la nube y el cielo sereno y todo tiempo,
por todos ellos a tus criaturas das sustento.

Alabado seas, mi Señor, por el hermano fuego,
por el cual iluminas la noche,
y es bello y alegre y vigoroso y fuerte.

Alabado seas, mi Señor,
por la hermana nuestra madre tierra,
la cual nos sostiene y gobierna
y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas.

Alabado seas, mi Señor,
por aquellos que perdonan por tu amor,
y sufren enfermedad y tribulación;
bienaventurados los que las sufran en paz,

porque de ti, Altísimo, coronados serán.
Alabado seas, mi Señor,
por nuestra hermana muerte corporal,
de la cual ningún hombre viviente puede escapar.

Ay de aquellos que mueran
en pecado mortal.

Bienaventurados a los que encontrará
en tu santísima voluntad
porque la muerte segunda no les hará mal.

Alaben y bendigan a mi Señor
y denle gracias y sírvanle con gran humildad.

Lo escuchamos atentamente y reflexionamos. ¿Qué imagen nos impresiona más? ¿Admiramos a Dios en sus criaturas? ¿Cómo las valoramos? ¿Cómo valoramos nosotros estas realidades? ¿Nos preocupa el este estado de deterioro de la naturaleza que estamos viviendo frente a lo que canta Francisco? ¿Qué estamos haciendo para cuidar la madre tierra, el hermano aire o viento, la hermana agua…?  ¿Nos sentimos comprometidos con la tierra y con los hermanos más pobres?

Fijándonos en las ultimas estrofas, ¿somos de los que perdonan, de los que sufren en paz cuando llega el dolor o la enfermedad propios o de los que amamos?…

Ejemplo de estas actitudes fueron Francisco y María Ana, por ello pudieron vivir como hermanos de todo y de todos.

Este aspecto también lo queremos encontrar en nuestro recuerdo de la Beatificación. Este mes el testimonio nos viene de Perú, de la hermana Evangelina Laurente García y de Cristina María Ochoa Rojas, laica, directora del colegio Santa Isabel de Hungría de Lima. Lo encontrareis en el siguiente enlace:

REAVIVAMOS Y RESPONDEMOS AL DON RECIBIDO

Como familia carismática hoy queremos reavivar nuestro compromiso con la creación, con la sostenibilidad. Queremos cuidar esta casa común, que es el hogar de todos, que nos hermana, nos sostiene y nos nutre.  Queremos descubrir las situaciones que están deteriorando el plan de Dios sobre la “madre tierra” y sobre todos sus hijos, especialmente los más débiles y necesitados.

Pedimos al Señor, por mediación de María Ana que nos ayude a escuchar el grito de la tierra y de todas sus criaturas, el grito de los pobres, de los que ven su vida amenazada porque el excesivo consumo les ha arrebatado los recursos de los que vivían… el grito de los campos arrasados, de los océanos llenos de basura, de las especies en extinción.

Un puñado de tierra

Colocamos en un lugar visible un recipiente con tierra, la tierra de nuestro pueblo, de nuestro entorno… la que nos sostiene y rige, la que nos da frutos para el alimento de todos, que luego quedan acaparados solo en unos pocos…

La colocamos como signo de nuestro compromiso con ella. Si la celebración es presencial, cada persona puede llevar un puñado de tierra y mezclarlas todas…

Escuchamos esta canción que nos puede ayudar a tomar conciencia:

Canción de la Tierra de Michael Jackson:

Después de escucharla dejamos unos momentos de silencio y reflexionamos, ¿qué imagen o frase me ha impresionado más? ¿Qué me siento comprometido a hacer para responder a este grito de la tierra y de los pobres?

Y seguidamente abrimos un tiempo para participar espontáneamente:

  • Haciendo resonancia, repitiendo alguna frase de las escuchadas hasta aquí.
  • Expresando el compromiso que estamos dispuestos a asumir, como franciscanos. Personalmente y como familia.
  • Pidiendo al Señor que nos ayude a….

Terminadas las intervenciones espontaneas, nos unimos todos rezando la oración final de todos los meses.

ORACION FINAL

Rezamos juntos esta oracion que os invitamos a rezar cada día hasta el 6 de octubre

Padre nuestro, Señor de la vida,

Hoy como ayer, acudimos a ti

como familia comprometida con el legado de María Ana.

Queremos seguir haciendo camino de encuentro en la fe,

compartiendo la esperanza de paz, bien y justicia para todos

y siendo en cada lugar, misioneros de un amor sin fronteras.

Te lo pedimos por mediación de la Beata Maria Ana,

madre y maestra de caridad verdadera. Amén


Celebración de San José Obrero

Celebracion de San José Obrero en Moreno, Provincia de Buenos Aires



Celebración comunitaria Mayo 2021

CONVOCADOS POR MARÍA, LA MADRE

Acabamos de celebrar la fiesta de la Divina Pastora, y en muchos lugares, el mes de mayo es un tiempo dedicado a María. En nuestro recorrido por la vida de María Ana y su familia carismática, María, la madre de Jesús y la nuestra, tiene un lugar relevante. ¿Y en nuestra propia historia personal? ¿Qué lugar ocupa María en el camino de nuestra vida? ¿Qué momentos especialmente significativos recordamos? ¿Cuáles son las advocaciones o los nombres de María que a lo largo de nuestra vida han supuesto más para nosotros?

«Leer más»


Celebración comunitaria Abril 2021

CONVOCADOS A LA LUZ DE LA PASCUA

Convocados a la luz de la Pascua, empezamos pidiendo al Señor que esa luz prenda en nuestros corazones y como familia carismática iluminemos nuestro mundo, desde cada uno de los lugares en que estamos presentes. Y lo hacemos con el siguiente video:

ESCUCHAMOS TU PALABRA

Conocemos a Jesús, por el testimonio de los que se encontraron con Él antes que nosotros y nos lo han anunciado.  Quizá nuestros padres, familiares, educadores, sacerdotes o religiosas… Así ha sido desde el principio, los que acompañaron a Jesús al Calvario y luego fueron testigos de que estaba vivo, son los primeros testigos de su resurrección, algunas mujeres y los apóstoles. Apoyados en este testimonio y con la fuerza del Espíritu se formaron las primeras comunidades cristianas. De ellas hemos recibido el Nuevo Testamento, los libros de la Biblia que anuncian a Jesús, Salvador, vivo y presente entre nosotros.

«Leer más»

Celebración de Acción de Gracias

Celebración de Acción de Gracias de los 25 años de la llegada de las hermanas a Reja Grande Moreno.


Celebración comunitaria Marzo 2021

Monición de entrada

Fieles a nuestro proyecto de celebración del veinticinco aniversario de la Beatificación de María Ana, volvemos a reunirnos para recordar y para reavivar lo que supone para cada uno de nosotros y para toda la familia carismática este hecho.

El mes pasado veíamos los orígenes de María Ana, su vocación y el inicio de la Congregación de hermanas Franciscanas misioneras de la Madre del Divino Pastor. Posiblemente nuestra M. Fundadora no pensó nunca que aquella obra que ella emprendió llegase a estar formada por tantas hermanas y a extenderse por tantos países. ¡Así crecen las cosas de Dios!

Hoy vamos a contemplar cómo esta obra ha seguido creciendo con la incorporación de los laicos, que también han sido llamados por Dios para compartir el carisma y misión de María Ana.

¿Qué experiencia tenemos cada uno y cada una de compartir nuestra vida y misión con laicos o con religiosas? Estamos llamados a vivir en comunión, a participar de un mismo carisma, ¿cómo cuidamos esta vocación? ¿A qué acciones y relaciones concretas nos lleva?

CANTO: “Nos une Dios Padre en el amor u otra que en cada lugar se vea oportuna…

«Leer más»

Doná ahora

lema 2021

"Contá conmigo"